terça-feira, 11 de abril de 2017

Vergüenza internacional. ¿América Latina, vasallo de Trump?


Por Carlos Santa María - HispanTv

Ha causado estupor, por decir lo menos, la posición de Juan Manuel Santos, presidente colombiano, al avalar el artero ataque a la base aérea siria por EE.UU.

El ataque a la base aérea de Al-Shairat (en la provincia de Homs, en el centro de Siria) por parte del Pentágono, se efectuó supuestamente como represalia por el uso de armas químicas empleadas contra la población y en cuyo lugar no se encontró ningún indicio de su almacenamiento.

No obstante, analistas serios han relacionado el Premio Nobel otorgado a éste con aquellos personajes que lo han recibido como Kissinger, planificador de las dictaduras militares impuestas en el cono sur en los años setenta. O el entregado a Obama, el cual tuvo sus ocho años de mandato con una guerra de intervención y exterminio en Irak, Afganistán, Siria, Yemen, auspiciando intervenciones en Ucrania, o sabotaje aéreo como el avión derribado por Kiev. Por tanto, la orden dada a Santos ha sido cumplida con fidelidad.

Lo que resulta paradójico es que Chile y Argentina que tuvieron a Pinochet y Videla, hayan olvidado en el primer caso los más de diez mil ejecutados y desaparecidos, las treinta mil personas encarceladas y torturadas junto a más de un millón que emigró para salvaguardar su vida y familia, postulándose ahora como gobierno “socialista”. De Macri es comprensible pues devaluó el peso a la mitad, aumento la deuda externa al doble, reinició la privatización y expuso numerosos mapas con Las Malvinas integradas a Gran Bretaña, en un rasgo característico de la genuflexión.

Que Paraguay, Honduras y Guatemala, puedan apoyar dicha agresión es lógico ya que han sido sociedades dirigidas por uniformados quienes han sustentado la defensa de las élites. Lo que extraña es que Tabaré, mandatario uruguayo, siga al pie de la letra lo que le ordena Almagro, Secretario General del Ministerio de Colonias llamado formalmente OEA. Tal vez en esta situación es necesario Mujica nuevamente.


O reflexionar sobre el comunicado conjunto de varios estados latinoamericanos donde, sin condenar la violación de la soberanía a Siria, exigen que ambas partes en el conflicto no utilicen armas tóxicas. La ignorancia o intención negativa oculta que no es lo mismo el Ejército Árabe Sirio, que defiende la libertad de su país ante la invasión extranjera de bandas criminales financiadas desde el exterior, de terroristas que desmembran, queman a los civiles, cortan las manos a los niños, los usan de escudos humanos, destrozan cultura, arte, humanidad, en forma de mercenarios del horror.

Sin embargo, el pueblo americano ha salido a las calles con un lema: “Fuera las manos de Siria”, lo que indica que la conciencia está despertando desde la Patagonia hasta Alaska. A su vez, países autónomos han condenado el hecho; la postura de Bolivia, Venezuela, Ecuador, Cuba, Nicaragua, junto a otros, enaltece la raigambre independentista de los próceres.

Procede un análisis mínimo de este artero ataque: primero, qué fundamentos o pruebas de que el gobierno sirio uso armas tóxicas se han entregado. La respuesta es ninguna. Segundo, es una estupidez atribuir a un equipo ganador que desee la expulsión de sus jugadores para ser castigado, lo que implica análogamente que las victorias sirias demuestran quien es el conjunto desesperado: la Coalición Internacional en asocio con sus representantes armados como son Daesh y el Frente Al-Nusra, “enriquecidos” con la “oposición moderada” que degüella niños y lo expone en videos.

Lo tercero es que los mitos de la superioridad militar estadounidense quedan cada vez más en duda: utilizar un misil de tres millones de dólares para derribar un dron de doscientos dólares es inconcebible. O en esta situación, donde se lanzaron 59 misiles Tomahawk con un costo individual de 650.000 dólares, para finalizar trágicamente asesinando seis soldados, 9 civiles, destruyendo un hangar con seis aviones en reparación, un comedor u ocasionando diversos daños infraestructurales. Demasiado gasto para pobres resultados, un “daño colateral” enorme en vidas segadas…y sin saber qué pasó con 34 misiles que no estallaron en suelo sirio.

Afortunadamente más temprano que tarde las grandes alamedas se abrirán para dar paso a niños, jóvenes, adultos, mayores, mujeres y hombre, que transitarán en busca de la libertad, el amor y el respeto al ser humano como persona. Eso se dará más temprano que tarde como un producto del optimismo histórico que llena el espíritu de verdadera equidad. La vergüenza tendrá que dar paso al orgullo justo.